Elogio del texto digital. Claves para interpretar el cambio de paradigma es un ensayo de José Manuel Lucía Megías publicado en el 2012 por Fórcola Ediciones (www.forcolaediciones.com) en Madrid. El texto viene precedido por un prólogo de Javier Celaya socio-fundador de Dosdoce.com. El libro lo podemos adquirir en dos tipos de formato: digital o en papel; en mi caso, yo lo compré en Amazon. El texto se organiza en el prólogo, los siete capítulos y la bibliografía.
Elogio del texto digital se compone por un conjunto de capítulos que versan desde la aparición de la tecnología digital, hasta la repercusión que ha tenido en nuestros días. Los soportes textuales han ido variando a lo largo de estos años, esto ha conducido a que se creen unas redes mercantiles alrededor de esto. Al inicio, los editores solían ser, al mismo tiempo, libreros; en cambio, con los nuevos medios de transmisión digital el modelo de industria editorial tal y como lo conocemos en la actualidad está llamada a desaparecer en los próximos años. Con el fin de la segunda guerra mundial, los científicos deben buscar otro camino alejado de la creación de los armas de destrucción. Vannevar Bush imaginó una herramienta que permitiera al ser humano almacenar y relacionar información más allá de sus capacidades. Lo que se pretende con la creación de la era digital no es repetir y mantener las estructuras y servicios que se ofrezcan en el mundo analógico sino un cambio de paradigma que ofrezca nuevas posibilidades.
La aparición del texto digital hace que se mantenga y continúe con la escritura hasta ahora conocida y, además, se complemente con la información matemática. A través de sus soportes electrónicos, se consigue una mejor accesibilidad a los textos y a las ediciones que se difundieron en otros medios de escritura. A partir de estos textos digitales nacerán las bibliotecas digitales. Estas han hecho accesibles gran parte del patrimonio bibliográfico mundial, su finalidad no se basa tanto en el contenido y la divulgación, como hacían las bibliotecas tradicionales, sino la capacidad de relacionar la información que contiene. No hay manera de detener el impacto que tiene la tecnología digital en la vida social del ser humano y, por ello, poco a poco esta se introducirá en todos los campos dejando a un lado todo lo que en un anterior momento era analógico. Guste o no, la digitalización entrará incluso en las aulas de la Universidad sin posibilidad de renunciar a ellas. El texto concluye con la idea de que más que predecir el futuro y lo que va a pasar hay que inventarlo.